Cansados de vivir, un día sí y otro también, de un desabastecimiento continuo de agua potable en sus hogares, un grupo de vecinos del distrito josefino de Hatillo tomó las calles para protestar por las deficiencias en el servicio. Esto ocurrió el 18 de marzo de 2024. Apenas dos meses antes, los vecinos de Moravia y Goicoechea se vieron obligados a cerrar sus grifos al detectar contaminación en las fuentes que abastecen el líquido vital.