Zúñiga Umaña, Juan M.Paniagua, Sergio A.Corrales Brenes, RebecaJose-Roberto, Vega-Baudrit2025-12-052025-12-0520250308-597X1872-9460https://hdl.handle.net/11056/33819Abstract. Microplastics (MPs) and nanoplastics (NPs) have become ubiquitous worldwide, posing complex challenges for marine organisms, ecosystems, and human health. In Costa Rica alone, approximately 4000 tons of solid waste are generated daily, of which about 11 % is plastic. Nearly 600 million single-use plastic bottles are produced yearly, with ∼90 % not being collected. Consequently, reports of MPs in beaches, crustaceans, fishes, and bivalves are increasing on the Pacific and Caribbean coasts. Evidence suggests these plastic fragments can induce oxidative stress and inflammation in organisms, affect fundamental physiological processes (e.g., feeding, reproduction), and may even cross the blood–brain barrier. Recent policies in Costa Rica, including Law N°9786 (single-use plastics) and a proposed ban on MPs in cosmetics (Bill No. 23,694), mark progress. However, enforcement challenges remain—particularly given the country’s limited wastewater treatment coverage. This review discusses key sources of MPs (e.g., wastewater, synthetic fibers, tire wear), current sampling and characterization protocols, and ecotoxicological consequences for marine life and humans. We further analyze existing legislation, highlighting gaps and prospective solutions, and propose an integrated approach involving technological upgrades, biodegradable polymers, and microbial degradation strategies to mitigate plastic pollution.Resumen. Los microplásticos (MP) y los nanoplásticos (NP) se han vuelto omnipresentes en todo el mundo, planteando complejos retos para los organismos marinos, los ecosistemas y la salud humana. Sólo en Costa Rica se generan diariamente unas 4.000 toneladas de residuos sólidos, de los cuales alrededor del 11% son plásticos. Anualmente se producen cerca de 600 millones de botellas de plástico de un solo uso, de las cuales ∼90 % no se recogen. En consecuencia, en las costas del Pacífico y el Caribe están aumentando los informes sobre la presencia de MP en playas, crustáceos, peces y bivalvos. Las pruebas sugieren que estos fragmentos de plástico pueden inducir estrés oxidativo e inflamación en los organismos, afectar a procesos fisiológicos fundamentales (por ejemplo, la alimentación, la reproducción), e incluso pueden atravesar la barrera hematoencefálica. Las políticas recientes en Costa Rica, incluida la Ley N°9786 (plásticos de un solo uso) y una propuesta de prohibición de MP en cosméticos (Proyecto de Ley N°23.694), marcan un avance. Sin embargo, sigue habiendo problemas de aplicación, sobre todo debido a la limitada cobertura de tratamiento de aguas residuales del país. En esta revisión se analizan las principales fuentes de MP (por ejemplo, aguas residuales, fibras sintéticas, desgaste de neumáticos), los protocolos actuales de muestreo y caracterización, y las consecuencias ecotoxicológicas para la vida marina y los seres humanos. Analizamos además la legislación vigente, destacando las lagunas y las posibles soluciones, y proponemos un enfoque integrado que incluye mejoras tecnológicas, polímeros biodegradables y estrategias de degradación microbiana para mitigar la contaminación por plásticos.engAcceso abiertoAttribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 Internationalhttp://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/ORGANISMOS ACUÁTICOSECOSISTEMASSALUDRESIDUOS SÓLIDOSPLÁSTICOSCOSTA RICAWATER ORGANISMSECOSYSTEMSHEALTHSOLID WASTEPLASTICSMicroplastic pollution in Costa Rican marine ecosystems: Origins, ecotoxicological impacts, and mitigation strategieshttp://purl.org/coar/resource_type/c_6501https://doi.org/10.1016/j.marpol.2025.106772