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dc.creatorMora Jiménez, Henry Manuel
dc.date2011-09-01
dc.date.accessioned2013-01-22T14:49:52Z
dc.date.available2013-01-22T14:49:52Z
dc.date.issued2013-01-22
dc.identifierhttp://www.revistas.una.ac.cr/index.php/economia/article/view/1546
dc.identifier.urihttp://hdl.handle.net/11056/3627
dc.descriptionExiste un alto consenso al nivel mundial de que el conocimiento será el principal “factor de producción” del futuro y la fuente más importante de la competitividad de las empresas y los países. De ser así, el país que le de la espalda a esta realidad, y que no invierta decididamente en la formación y capacitación de su gente, se estará condenando a la marginación y al atraso secular. Pero invertir más en educación (lo mismo que en salud y en seguridad social) no es, por sí solo, garantía de éxito; si dicho esfuerzo no se inscribe en una senda estratégica que potencie efectivamente la productividad de los recursos empleados en la producción social, aprovechando al máximo las oportunidades que ofrece la “sociedad informacional” (Castells, 1996: 37-48). Además, tal como se comentó en el capítulo primero, el tema está cargado de aspectos aún difusos y controvertidos, relacionados con la marcha de la reestructuración de la economía mundial (y del capitalismo en particular) en la actual fase de transición hacia una mayor mundialización30.Pero lo cierto es que el sistema educativo costarricense enfrenta serias amenazas que impiden convertirlo en el valuarte de la transformación productiva y social del país, tal como se propuso en el capítulo previo. Desde la reforma educativa de finales del siglo XIX, pasando por la creación de la Universidad de Costa Rica en 1940, y hasta la democratización de la enseñanza media y universitaria a partir de los años cincuenta; la educación ha cumplido sin duda un papel preponderante en el desarrollo nacional, en su evolución cultural, en su estabilidad social y política; rasgos que se mantuvieron y incluso profundizaron durante las tres últimas décadas. Pero el impulso de la educación sobre la economía ha sido fundamentalmente, a partir de lo que podríamos llamar “el lado de la demanda”, esto es, ha favorecido la equidad y la movilidad social, y con ello, la redistribución del ingreso y del poder adquisitivo de la población que podía ascender social y económicamente mediante este mecanismo. Esto permitió la ampliación del mercado interno que a su vez favoreció la diversificación productiva
dc.formatapplication/pdf
dc.languagespa
dc.publisherEscuela de Economía
dc.relationhttp://www.revistas.una.ac.cr/index.php/economia/article/view/1546/1465
dc.sourceEconomía y Sociedad; No 13 (2000): COSTA RICA HACIA EL SIGLO XXI: ESTRATEGIAS Y POLÍTICAS PARA UN NUEVO DESARROLLO
dc.subjectRecursos humanos, sistema educativo, sociedad informal, factor de producción.
dc.titleCAPÍTULO II: LOS RECURSOS HUMANOS Y EL SISTEMA EDUCATIVO EN LA “SOCIEDAD INFORMACIONAL”
dc.typeinfo:eu-repo/semantics/article
dc.typeinfo:eu-repo/semantics/publishedVersion
dc.typeArtículo revisado por pares


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